El principio del fin Interludio 1: Capturado

He decidido crear este tipo de capítulos intermedios que representan los eventos que ocurran entre partidas. En este caso, el primer interludio ocurre justo después del capítulo 3 y sirve para narrar el resultado de fuera de combate que sufrió Jin: esclavo.

Interludio 1: Capturado

Jin se levantó aturdido por el tremendo golpe que debió darse al ceder la alcantarilla sobre la que luchaba contra una de esas arañas gigantescas que habían guardado la espada dentro de su madriguera.

Era obvio que la araña no cayó con él porque si no, nunca hubiera despertado pero tampoco parecía estar debajo de donde cayó. La iluminación del lugar era bastante escasa pero podía apreciar que la sala era bastante grande. Conforme su vista se adaptaba más a la penumbra puedo vislumbrar varios cuerpos tumbados que ocasionalmente se movían en el suelo.

<<Estoy con más gente>> pensó para si mismo <<Prisioneros, tal vez>>.

Iba a moverse para despertar al más cercano cuando de pronto lo que le había parecido pared lisa se abrió de golpe y varios trasgos encabezados por un musculoso humano que llevaba un látigo y una mujer delgada vestida con una túnica roja, entraron portando antorchas.

– Vaya vaya – dijo la mujer con el marcado acento gormalés – Si nuestro nuevo esclavo se ha levantado y tiene mejor aspecto que cuando le encontrasteis.

La mujer se dirigió al hombre del látigo.

– Si, cuando las putas lo lavaron pudimos ver que era ideal para la arena – respondió el hombre con voz afónica.

Jin, no dijo nada. <<Esclavistas… de gladiadores y meretrices>>.

– Vamos a ponerle a prueba – dijo la mujer – Como tal vez tenga problemas en luchar contra otros humanos, al menos al principio, que se enfrente a la otra adquisición.

El hombre asintió y se acercó junto a dos trasgos.

– ¿Vas a ponernos algún problema para venir a luchar?

Jin le miró y negó con la cabeza. El hombre sonrió y comenzó a darse la vuelta de manera que cuando Jin le rompió el cuello con sus manos cayó ya de espaldas a él. Los trasgos que estaban a sus lado ni pudieron reaccionar cuando Jin ya los había noqueado con dos rápidos puñetazos.

– ¡Vamos! – gritó Jin – ¡Os sacaré de aquí a todos!

Jin no esperó a ver si los esclavos le seguían simplemente cargó contra el resto de trasgos.

Cuando de una patada reventó la cabeza de otro trasgo. El resto tiró las armas y salieron corriendo.

La mujer trató de salir corriendo pero tropezó con su túnica y cayó. Jin se detuvo a su lado.

– No irás a golpear a una mujer indefensa, ¿verdad?

– Por supuesto que si – respondió Jin lanzando una patada directa a su cabeza – La gente sin honor no merece honor.

Los esclavos comenzaron a levantarse y seguir a Jin tras ver lo que acababa de hacer.

**

Se habló durante semanas de los esclavistas que fueron destrozados por la rebelión que encabezó Jin. Se cuenta que varios mercaderes y nobles abandonaron la ciudad porque estaban relacionados con esa trama que Jin hizo pública.

Jin tampoco olvidaría nunca el abrazo tan fuerte que Shina le dio cuando regresó pues su corazón latía a mil por hora rato después de separarse de ella.


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Crónicas de Gormalak - Círculo de Sangre (pdf) (148 descargas)

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