Una nueva asignación

Mi buen amigo Kike, se ha puesto a participar en el inktober (aunque va con 3 dibujos de retraso) y he decidido intentar hacer un relato de cada uno de sus dibujos aunque si él va con retraso ya os digo yo que los relatos, dado que estoy en búsqueda de piso, es probable que se vayan a noviembre 😛

Byron Evens suspiró mientras veía marcharse al que hasta hace poco había sido su copiloto, lo que en una nave más grande se habría llamado primer oficial aunque claro el habría recibido en esa nave el nombre de capitán y nunca nadie en su tripulación le había llamado así… Byron suponía que su predisposición a emborracharse siempre que no tenía que negociar un trabajo no ayudaba.

Detrás de Byron estaba el maltratado crucero ligero TR-0299 al que ni siquiera se había molestado en darle nombre si solo hubiera estado su maltrecha nave no habría pasado nada pero también estaban Ross, su padre, y Sabine, su hermana pequeña.

— ¿De verdad Byron? — dijo su padre — sido capaz de destrozar este crucero en solo 6 meses?

— Esta demasiado ligero y pequeño para trabajar correctamente — replicó él.

— Es que no tenías que volver a meterte en negocios ilegales — soltó con suspiro su hermana — La familia Evens tiene una reputación que tú te empeñas en destruir.

— ¡No te metas en esto niñata! — le gritó dando un paso para soltarle una bofetada.

Ross dio un paso adelante y se puso en medio agarrando y retorciendo la mano de Byron que cayó de culo al suelo presa del desequilibrio de la borrachera… aunque el hecho de que su padre le sacara dos cabezas de alto y fuera alguien que siempre estaba en el gimnasio también ayudó.

— Voy a suponer que este gesto de violencia hacia tu hermana es por culpa del alcohol, Byron — le espetó con furia – pero como vuelva a repetirse estés sobrio o borracho te arrepentirás.

Byron se levantó y se sacudió los pantalones.

— Perdóname Sabine – dijo – Estoy borracho y acabo de discutir con el que pensaba que era mi amigo.

— Te perdono esta vez – respondió ella — pero ten por seguro que si no está papá fácilmente puedo defenderme yo… o uno de mis guardaespaldas.

Byron asintió pues sabía que si su padre era un hombre de pesas en el gimnasio, su hermana era experta en varias artes marciales, alguna incluso de origen no humano.

— Mira Byron esto no puede seguir así — dijo su padre señalando el destrozado crucero — Tienes que dejar de beber y asumir verdadera responsabilidad pero ya has demostrado que si te pongo al mano de una nave no funciona así que voy a destinarte como segundo oficial en uno de nuestro crucero más importante, el Moon Raider.

— ¿¡La nave de Sabine!? — exclamó Byron — No pienso estar a las órdenes de mi hermana y de quien sea ahora su primer oficial.

— Si no quieres que te desherede ahora mismo entrarás a formar parte de la Moon Raider dentro de dos días — ordenó su padre y se puso a su lado — y obedecerás todas las órdenes de tu Capitana y su primer oficial… Y en el caso de que me den un informe favorable de ti quizás vuelvas a tener una nave de nuestra flota comercial.

Byron suspiró y se imaginó sentado bebiendo en la silla de mando del Moon Raider antes de abrir los ojos al escuchar la voz de su hermana.

— Te veo pasado mañana en la nave a las 6:00 de la mañana — comenzó a caminar junto a su padre fuera de la plataforma de aterrizaje — No llegues tarde o nos iremos sin ti y el informe será desfavorable.

«Servir a las órdenes de mi hermana pequeña o quedarme sin mi parte del negocio familiar… difícil decisión» miró su destrozado crucero y tomó su decisión.

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